Encabezado_ArtistasYobras_centro


Biografia_CentroObras_Centro


Richard Billingham

 

Artista reconocido dentro de los llamados YBA (Young British Artists) Richard Billingham presenta su trabajo en formato fotográfico, pictórico y videográfico sobre temas domésticos y de clase.

El trabajo de Billingham forma parte de la exposición Sensation (1997), que catapulta, con la ayuda del publicista y coleccionista Charles Saatchi, a la generación de artistas británicos a la cual pertenece. Richard Billingham también fue finalista de los premios Turner l’any 2001, en pleno fervor por el trabajo de los artistas ingleses.

Graduado en la universidad de Sunderland el año 1994, ya ese mismo año Richard Billingham presenta su trabajo emotivo, crudo y directo. Su propia familia, un ejemplo evidente de la desestructuración familiar que afrontan los miembros de la clase media-baja (cada vez más pobres) de la sociedad británica, se convierte en material de trabajo para el artista. Los protagonistas de sus obras serán su padre, su madre, su hermano y el apartamento familiar, presentándose a través de ellos temas como el alcoholismo, la falta de educación, la desesperación, el amor o la incomunicación. Los miembros de la familia participan del trabajo de Richard Billingham, ofreciéndose a ser fotografiados o grabados en vídeo, haciendo pública su intimidad.

También en trabajos más relacionados con el paisaje, la obra de Richard Billingham se presenta como una aproximación a la complejidad humana.

Martí Manen



 _Mes_Obres


IA.0001IA.0002 IA.0004


Artiste_Anterior
Artista_Siguiente


 


Encabezado_ArtistasYobras_centro


Biografia_Centro Flecha_Der_CentroObras_Centro
Flecha_Izq_Centro

linea_baja

Richard Billigham

Untitled (RAL 37), 1994

Fotografía | C-print
50 x 75 cm.
RB.0002-
Richard Billingham acostumbró a su familia a ser retratada. Utilizando material fotográfico de baja calidad, Billingham prima la cantidad con el fin de conseguir la naturalidad de aquellos a quien retrata. El resultado fotográfico, así como vídeos posteriores, ofrecen la complejidad de una familia disfuncional, que resulta ser la del propio artista.
Esta fotografía muestra la madre de Richard Billingham, Elisabeth, en un momento de calma. Elisabeth, Liz, vive con su marido alcohólico. Aunque ella no tiene problemas con el alcohol, fuma constantemente. Su cuerpo es el ejemplo evidente del maltrato sufrido por parte de la sociedad: la obesidad, la marca de los tatuajes, el aspecto descuidado así como la estética de la clase media-baja inglesa, todo el conjunto nos habla de una vida dura que ha dejado su rastro en la cara de Elisabeth.
El espacio doméstico tiene una carga claustrofóbica y observa a sus habitantes. Las máscaras que llenan la pared retornan la mirada en este ambiente oscuro. Los objetos decorativos, así como los animales domésticos, son sistemas de aislamiento y de fuga hacia adelante de Elisabeth en este contexto de oscuridad. La familia tuvo que cambiar su lugar de residencia habitual (donde tenía una terraza) para trasladarse a un espacio más austero y oscuro por culpa de sus problemas económicos.
Aunque es una fotografía realizada en un ambiente doméstico, Richard Billingham recupera aquí la tradición del retrato pictórico barroco y renacentista, aproximando su propia madre a una madonna que padece el sufrimiento con calma. La figura de la madre se contrapone a la de un padre todo el día alcoholizado, que ha perdido el control de la situación por sentirse casi un prisionero de su casa. La madre, quien a pesar de la dificultad intenta mantener la familia, se convierte en un personaje distante, casi brutal, ya que comprende – a su manera – la situación.

Richard Billingham no retoca los negativos de las fotografías y el lateral izquierdo de la imagen nos muestra un defecto de forma que nos habla de la veracidad del momento. Billingham prima la presentación de las personas retratadas al resultado formal, y al mismo tiempo, la selección de esta fotografía muestra la importancia de esta pausa, la importancia de este momento de desconexión con la realidad que la envuelve.
Vemos en esta imagen el tipo de mirada que realiza Billingham. Se trata de una mirada fría y cálida que, paradójicamente, convive. El artista retrata su familia con una alta carga emocional, pero al mismo tiempo las personas (la madre, el padre, el hermano) así como los objetos y los animales se terminan convirtiendo en una especie de estudio antropológico o sociológico.
La fotografía de Elisabeth, es este momento de distanciamiento con la realidad, nos habla de esta misma realidad. A partir de esta imagen podemos visualizar la situación que vive esta persona. Richard Billingham es una artista clave para entender la incorporación de elementos íntimos en el arte contemporáneo, aportando en su caso un valor narrativo y de realidad cruda, así como una veracidad y una conexión directa con aquel que observa la fotografía. El retrato de su madre, nos habla de la simplicidad de las cosas y del trabajo de los artistas, al mismo tiempo, de su enorme complejidad.

Martí Manen


Flecha_Top_Centro


Biografia_CentroFlecha_Der_CentroObras_CentroFlecha_Izq_Centro

linea_baja


Encabezado_ArtistasYobras_centro


Biografia_Centro Flecha_Der_CentroObras_Centro
Flecha_Izq_Centro

linea_baja

Richard Billigham

Untitled (RAL18), 1995

Fotografía | C-Print
50 x 75 cm.
RB.0001-
Richard Billingham acostumbró a su familia a ser retratada. Utilizando material fotográfico de baja calidad, Billingham prima la cantidad con el fin de conseguir la naturalidad de aquellos a quien retrata. El resultado fotográfico, así como vídeos posteriores, ofrecen la complejidad de una familia disfuncional, que resulta ser la del propio artista.
Esta fotografía muestra la madre de Richard Billingham, Elisabeth, en un momento de calma. Elisabeth, Liz, vive con su marido alcohólico. Aunque ella no tiene problemas con el alcohol, fuma constantemente. Su cuerpo es el ejemplo evidente del maltrato sufrido por parte de la sociedad: la obesidad, la marca de los tatuajes, el aspecto descuidado así como la estética de la clase media-baja inglesa, todo el conjunto nos habla de una vida dura que ha dejado su rastro en la cara de Elisabeth.

El espacio doméstico tiene una carga claustrofóbica y observa a sus habitantes. Las máscaras que llenan la pared retornan la mirada en este ambiente oscuro. Los objetos decorativos, así como los animales domésticos, son sistemas de aislamiento y de fuga hacia adelante de Elisabeth en este contexto de oscuridad. La familia tuvo que cambiar su lugar de residencia habitual (donde tenía una terraza) para trasladarse a un espacio más austero y oscuro por culpa de sus problemas económicos.

Aunque es una fotografía realizada en un ambiente doméstico, Richard Billingham recupera aquí la tradición del retrato pictórico barroco y renacentista, aproximando su propia madre a una madonna que padece el sufrimiento con calma. La figura de la madre se contrapone a la de un padre todo el día alcoholizado, que ha perdido el control de la situación por sentirse casi un prisionero de su casa. La madre, quien a pesar de la dificultad intenta mantener la familia, se convierte en un personaje distante, casi brutal, ya que comprende – a su manera – la situación.

Richard Billingham no retoca los negativos de las fotografías y el lateral izquierdo de la imagen nos muestra un defecto de forma que nos habla de la veracidad del momento. Billingham prima la presentación de las personas retratadas al resultado formal, y al mismo tiempo, la selección de esta fotografía muestra la importancia de esta pausa, la importancia de este momento de desconexión con la realidad que la envuelve.

Vemos en esta imagen el tipo de mirada que realiza Billingham. Se trata de una mirada fría y cálida que, paradójicamente, convive. El artista retrata su familia con una alta carga emocional, pero al mismo tiempo las personas (la madre, el padre, el hermano) así como los objetos y los animales se terminan convirtiendo en una especie de estudio antropológico o sociológico.

La fotografía de Elisabeth, es este momento de distanciamiento con la realidad, nos habla de esta misma realidad. A partir de esta imagen podemos visualizar la situación que vive esta persona. Richard Billingham es una artista clave para entender la incorporación de elementos íntimos en el arte contemporáneo, aportando en su caso un valor narrativo y de realidad cruda, así como una veracidad y una conexión directa con aquel que observa la fotografía. El retrato de su madre, nos habla de la simplicidad de las cosas y del trabajo de los artistas, al mismo tiempo, de su enorme complejidad.


Martí Manen


Flecha_Top_Centro


Biografia_Centro Flecha_Der_CentroObras_CentroFlecha_Izq_Centro

 

linea_baja